Curación de Contenidos educativos

El término Curación de Contenidos lo hemos heredado los educadores del Marketing Digital, disciplina cuyas técnicas utilizan habitualmente las empresas para el desarrollo de  marca en redes sociales, a través de la información que eligen compartir con públicos específicos. Más allá de su origen, la Curación de Contenidos educativos  es una competencia esencial que los maestros debemos enseñar e incentivar entre los estudiantes. Con la facilidad actual para acceder a grandes cantidades de información, practicar la Curaduría de Contenidos puede ayudar a los estudiantes a lidiar con el problema de la infoxicación (Cornella, 2000) para muchos “el problema” en la era digital.

 

Tener acceso a la información ≠ conocimiento ≠ sabiduría

Vivimos en un mundo con exceso de información, pero eso no significa que haya más conocimiento disponible: frecuentemente, tendemos a considerar ambos términos como si fueran sinónimos. Creemos que más acceso a la información se traduce, indefectiblemente, en más conocimiento que a la postre conduce a tener más sabiduría. Pero puede que sea todo lo contrario, el inmanejable volumen de información que disponemos hoy día, cuando no va acompañada de la contextualización e interpretación correctas, sólo sirve para dificultar nuestro entendimiento del mundo exterior antes que incrementarlo.

 

información - conocimiento - sabiduría

información – conocimiento – sabiduría

Para poder transformar la información en conocimiento se requiere claridad de criterio para valorar la calidad de una fuente, organizar adecuadamente los contenidos seleccionados y descubrir conexiones entre diferentes piezas de información: en otras palabras, manejar las técnicas, estrategias y procesos de la Curación de Contenidos educativos.

 

¿Por qué deberíamos enseñar habilidades de Curación de Contenidos educativos a los estudiantes?

En la Sociedad de la Información es crucial aprender a aprender para luego emprender  y, para lograr lo anterior, es casi mandatorio que los estudiantes sepan encontrar, filtrar, organizar, personalizar y compartir contenidos relevantes, de manera de ir construyendo su propio Entorno Personal de Aprendizaje (PLE, por sus siglas en inglés). Dado que la Curación de Contenidos puede entenderse como un proceso contínuo de clasificación de la información, que al final resulta en la organización de contenidos filtrados con criterios de calidad y relevancia, no es exagerado afirmar que el consumo consciente de información (no sólo con fines de entretenimiento) debe estar en el foco de todo docente curador.

Como docente curador, debemos desarrollar en los estudiantes las habilidades de Curación de Contenidos educativos para que ellos puedan:

  1.  Aprender a discriminar los contenidos encontrados en la Web según su calidad y relevancia.
  2.  Hacer networking con otros estudiantes para compartir sus experiencias durante el desarrollo del  proceso.
  3.  Explorar y descubrir nuevos usos educativos de las redes sociales
  4.  Estar actualizados acerca de nuevos contenidos que se publiquen en un área específica
  5.  Exhibir su PLE y, de esa forma, ganar credibilidad entre compañeros de curso.
  6.  Profundizar en el conocimiento de una asignatura específica

 

alumno con smartphone

Estudiante y la información

Convertir la información en conocimiento a través del consumo consciente de información

Es este mindfulness – y el filtrado y la organización que resultan – lo que explica porqué la Curación de Contenidos educativos  es una estrategia esencial para los estudiantes. La gran cantidad de la información disponible en la Internet deja a muchos incapaces de organizar sus propios pensamientos e ideas. Como resultado, los trabajos académicos que elaboran a su paso por la universidad sucumben en el océano de contenidos no filtrados: no son más que información que aún no ha dado el salto cualitativo a conocimiento. La Curaduría de Contenidos puede ayudar a los estudiantes a convertir esa información en conocimiento.

Al desarrollar un conjunto de habilidades asociadas con la valoración y organización de recursos de información, los estudiantes reducen los niveles de ansiedad que se asocian con la infoxicación. Además, el proceso de organización de los contenidos los obliga a establecer conexiones entre sus fuentes e identificar áreas de coincidencia. Todo el proceso estimula el pensamiento crítico: es una tarea difícil, pero al mismo tiempo es el foco central de muchos estándares de Alfabetización Informacional a nivel global.

 

Para finalizar…

Para orientar a los alumnos en la adopción  de estrategias de Curación de Contenidos educativos efectivas, en el blog  SHIFT disruptive eLearning se propone:

  • Permita a los alumnos tomar la iniciativa: ofrézcales la capacidad de calificar o votar por el contenido con base en su relevancia.
  • Convierta su curso en puerta de acceso a una gran base de datos de contenidos curados: estos deben estar organizados por temas, funciones laborales y departamento.
  • Considere  crear una página de recursos educativos curados: esta puede incluir vínculos internos y externos que ofrezcan recursos valiosos relacionados con la temática de la asignatura.
  • Evolucione constantemente: como docente curador debe aprender e innovar continuamente. Ajuste sus estrategias de curación tomando en cuenta las opiniones de sus estudiantes.

 

 

 

  1. Entender e impulsar que el centro del proceso educativo puede ser el incremento de la conciencia (y la inteligencia social) y la reflexión vinculadas a nuestras acciones cotidianas, altamente automatizadas e irresponsables (o acríticas) en muchos casos.

    Excelente temática de la nota, van reconocimientos.

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