infoxicación

La Curación de Contenidos emerge como un antídoto eficaz contra la infoxicación

 

A la sobrecarga informacional, más conocida por infoxicación (Cornella, 2000), se la considera la enfermedad de los trabajadores del conocimiento y, en consecuencia también de los docentes del siglo XXI.  Tanto si intentamos mantenernos al tanto de los principales temas relacionados con nuestra profesión, como si optamos por  hacer caso omiso de todos los desarrollos recientes en el campo docente, ambas posiciones pueden ser perjudiciales para nuestras carreras si no adoptamos el enfoque correcto.

Lo que frecuentemente llamamos sobrecarga de información tiene tres componentes:

 

#1.  Cantidad

Se produce más contenido del que podemos humanamente gestionar. Usted como docente y ciudadano bien informado, que necesita ser, sabe que éste es el caso. Cada día estamos expuestos a 74 GB de datos, de acuerdo con un informe de CNN  publicado recientemente.

 

#2. Tiempo

Necesitamos tiempo suficiente para digerir la información, analizar, y actuar en consecuencia, especialmente cuando estamos bajo presión para tomar una decisión.

 

#3. Calidad

A  menudo inversamente proporcional a la cantidad, el problema de encontrar una aguja en el pajar se  vuelve más relevante, a medida que recibimos más información. Por tanto, se hace más difícil que la calidad se sobreponga  a todo el ruido informacional que existe allá afuera.

Cualquiera de estas tres condiciones puede causar infoxicación. Cuando las tres atacan al mismo tiempo, usted tiene gracias a la sobrecarga de información la tormenta perfecta, o para darle su nombre más común: su día promedio en el trabajo. No en balde, El 73% de los estadounidenses dice sufrir de infoxicación  todos los días.

El profesor de la Universidad de Nueva York Clay Shirky tiene un término más preciso para esta experiencia: falla de los filtros. En su opinión, no se trata de la cantidad de  información, sino más bien que recibimos demasiada información incorrecta. Estamos dejando pasar mucha basura por el colador.

No es nuestra culpa: antes de Internet, era costoso publicar contenido impreso, por lo que tenía que ser lo suficientemente bueno como para garantizar un retorno de la inversión. Así que los editores y editores de los editores actuaban como filtros de control de calidad. Pero el costo de publicar contenido ha caído tan bajo, que ahora cualquiera con tiempo y acceso a Internet puede publicar cualquier cosa. El control de calidad tenemos que aplicarlo nosotros mismos.

 

No hay tal cosa como sobrecarga de información,

lo que sí hay es falla de filtros – Clay Shirky

 

Cómo podemos evitar la infoxicación como docente del siglo XXI

La pregunta entonces es; ¿Cómo ayudamos a nuestros estudiantes  a evitar la sobrecarga de información? ¿Qué podemos hacer, como docentes, para tratar de aliviar éste mal?

Las sugerencias para evitar la sobrecarga de información en nuestras actividades diarias incluyen:

  • Mantén las cosas simples. Cuanta menos información presentes, más fácil es de entender.
  • Mantener lo relevante. La información que realmente satisface las necesidades del estudiante  tiene menos probabilidades de abrumar.
  • Mantén el mensaje  claro . La simplicidad y la relevancia son buenas, pero la información necesita claridad para ser efectiva.
  • Proporciona información de apoyo . Si un estudiante  necesita más información, asegúrese de que esté a su disposición.
  • Proporciona información balanceada. Debes presentar ambas caras de la moneda en lugar de sólo una perspectiva.
  • Deje en claro lo que el estudiante  debe hacer con la información. ¿Qué acción debería tomar? ¿Por qué debería tomarla?
  • Facilita la acción de los estudiantes. Por ejemplo, si necesitan completar una tarea ahora y luego hacerla accesible.

 

Cómo evitar la sobrecarga informacional a nivel personal

También debemos asegurarnos de no ser víctimas de la sobrecarga de información por  cuenta propia. Esto se puede hacer usando algunas de  las siguientes tácticas:

  • Siéntete libre de ignorar la información. Eso no significa ignorar el correo electrónico de su jefe o sus estudiantes, pero reconoce que no puedes consumir cada gota de información y no te sientas  culpable por ignorar una parte (o mucho) de ella.
  • Siéntete  libre de tomar decisiones sin tener todos los elementos a la mano. Todos hacemos esto a veces, pregúntate ¿qué es lo peor que puede pasar? Cuando te das cuenta  que la respuesta es “probablemente, no mucho”, simplemente toma la decisión.
  • Crea una cola de información y revísala regularmente. No te sienta presionado para tratar con la información a medida que llega; ponla a un lado y enfréntala en un momento tranquilo del día.
  • Filtra información sin misericordia. Crea filtros en tu buzón de correo electrónico y asegúrate de que solo el material de prioridad llame tu atención durante el día. Usa filtros en tus  búsquedas para reducir la cantidad de información que obtienes en Google. Sólo trata con lo relevante y / o importante.
  • Delega  responsabilidades en el manejo de información. Si formas parte de un equipo, no asumas la responsabilidad de saber todo; alienta  a las personas a especializarse y luego confía en su nivel de comprensión.
  • Aprende a desnatar. La mayoría de la información realmente sólo contiene un punto clave o dos: capta esos puntos y continua.

 

Para finalizar…

En los últimos diez años, la sociedad ha ganado la capacidad de crear más datos en solo unos pocos días de lo que se creó en toda la historia de la humanidad. Con todos los recursos disponibles, una estrategia de manejo de la información  que incluya un sistema de gestión eficaz, puede hacer que el proceso de Curación de Contenidos sea mucho menos engorroso para los docentes.

La infoxicación es un fenómeno real que nos impide tomar decisiones o acciones porque creemos que tenemos demasiada información para consumir. Dimos  algunos consejos simples para minimizar la sobrecarga de información para nuestros estudiantes y para nosotros mismos, que podemos utilizar para evitar este problema. Seguir estos consejos reducirá (aunque nunca eliminará por completo) la sobrecarga informacional que nuestros estudiantes y nosotros  tenemos que soportar.

¿Quieres ayudar a tus estudiantes a afinar sus filtros y protegerse contra la infoxicación? Adoptar cuanto antes las técnicas, procedimientos y métodos que prescribe la Curación de Contenidos educativos, es sin dudas uno de los mejores enfoques.

¿Tienes alguna otra sugerencia para abordar la infoxicación? Espero tus comentarios aquí en el blog.

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